Odio que
cuando me voy a dormir, seas tú mi último pensamiento. Odio despertarme y ser tú
la primera persona en la que pienso, y sonreír, casi sin querer, y dedicarte la
primera sonrisa del día, aunque no te la merezcas. Odio vivir pensando si hoy
podré verte o no, si podré decidirme a hablar contigo. Odio que me mires de esa
manera cuando paso. No soporto que me sonrías así. Y a la misma vez odio lo
cobarde que eres por no atreverte a decirme nada. Odio sentirme tan bien cuando
estás cerca de mí. Odio verte con ella. Odio que seas tan estúpido como para no
darte cuenta de lo que siento. Odio quererte así, pero aún odio más que tu no
sientas lo mismo.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario